Por qué merece la pena ser autónomo
- Control total de tu tiempo y cartera de clientes. Eliges proyectos y organizas tu agenda para conciliar y ser más productivo.
- Escalabilidad y mayor potencial de ingresos. Puedes subir tarifas, crear packs y servicios recurrentes.
- Marca personal y diferenciación. Una propuesta de valor clara convierte tu nombre en un imán de oportunidades.
- Agilidad para lanzar y validar ideas. Prueba MVPs sin estructuras pesadas: escala lo que funciona.
- Deducciones y orden financiero. Gastos necesarios pueden ser deducibles si llevas una contabilidad ordenada.
- Red profesional y oportunidades. El boca-oreja y tu reputación online aceleran el crecimiento.
- Aprendizaje acelerado. Ventas, negociación, gestión del tiempo, finanzas y marketing en la vida real.
¿Cuándo darte de alta como autónomo?
Señales claras de que es el momento:
- Ya tienes clientes dispuestos a pagarte (aunque sea un primer proyecto).
- Vas a facturar de forma continuada o tienes previsión real de hacerlo.
- Tu actividad requiere operar con profesionalidad: contratos, facturas y garantías.
Antes de facturar en España debes estar dado de alta en Hacienda y Seguridad Social.
Guía rápida para tu primer alta
- Define actividad (IAE) y modelo de negocio. Qué vendes, a quién y cómo (servicios, packs, mantenimiento, formación).
- Alta en Hacienda (modelo 036/037). Indica IAE, régimen de IVA/IRPF y domicilio fiscal; prepara tu sistema de facturación.
- Alta en Seguridad Social (RETA). Ajusta fecha de inicio, valora bonificaciones y elige base según ingresos previstos.
- Cuenta y herramientas. Cuenta separada + software de facturación, gestión de gastos, firma digital y un CRM sencillo.
- Obligaciones periódicas. IVA (si aplica), pagos fraccionados de IRPF y libros registro de facturas emitidas/recibidas.
Nota: Las normas y bonificaciones cambian. Contrasta con fuentes oficiales o tu asesoría.
Errores comunes del nuevo autónomo (y cómo evitarlos)
- No calcular bien el precio hora real. Incluye tiempo no facturable y costes fijos; define tarifas sostenibles.
- Facturar sin alta o con datos incompletos. Revisa razón social, NIF, actividad, numeración, impuestos y forma de pago.
- Confundir caja con beneficio. Separa porcentajes para impuestos, cuotas y ahorro.
- Decir sí a todo. Especialízate para atraer clientes adecuados que pagan mejor y generan menos fricción.
- No firmar acuerdos. Incluso un documento sencillo evita malentendidos y retrabajos.
Cómo conseguir tus primeros clientes
- Propuesta de valor en una frase. “Ayudo a [nicho] a conseguir [resultado] en [tiempo] con [método]”.
- Portafolio mínimo creíble (PMC). 3–4 casos o demos; si no tienes, crea proyectos propios o pilotos con permiso para mostrar resultados.
- Canales de captación. LinkedIn, web con CTA claro, directorios de tu sector y comunidades.
- Ofertas de entrada sin devaluarte. Packs cerrados, auditoría rápida o “primer sprint” con entregable en 2–4 semanas.
Finanzas y precios: reglas sencillas
- Precio mínimo sostenible = (Costes fijos + sueldo objetivo + impuestos estimados) / horas facturables reales.
- Cobra por valor, no solo por horas. Paquetes, resultados y SLA mejoran márgenes.
- Factura pronto y con anticipo en proyectos largos (30–50% al inicio).
- Reserva de impuestos apartando un porcentaje de cada cobro.
Checklist de los 30–60 primeros días
FAQ rápida
¿Puedo empezar sin darme de alta?
Para facturar legalmente, no. Debes darte de alta previamente en Hacienda y Seguridad Social.
¿Necesito gestoría?
No es obligatorio, pero al principio ahorra tiempo y errores. Con pocos documentos, un buen software y formación básica pueden bastar.
¿Cómo pongo precio?
Calcula costes, horas reales facturables y el valor que aportas. Ofrece paquetes con alcance definido y revisiones limitadas.
¿Me conviene una sociedad en lugar de autónomo?
Depende de ingresos, riesgos y escalabilidad. Como regla general, empieza como autónomo y reevalúa cuando tu facturación y estructura lo justifiquen.
Por qué merece la pena ser autónomo
- Control total de tu tiempo y cartera de clientes. Eliges proyectos y organizas tu agenda para conciliar y ser más productivo.
- Escalabilidad y mayor potencial de ingresos. Puedes subir tarifas, crear packs y servicios recurrentes.
- Marca personal y diferenciación. Una propuesta de valor clara convierte tu nombre en un imán de oportunidades.
- Agilidad para lanzar y validar ideas. Prueba MVPs sin estructuras pesadas: escala lo que funciona.
- Deducciones y orden financiero. Gastos necesarios pueden ser deducibles si llevas una contabilidad ordenada.
- Red profesional y oportunidades. El boca-oreja y tu reputación online aceleran el crecimiento.
- Aprendizaje acelerado. Ventas, negociación, gestión del tiempo, finanzas y marketing en la vida real.
¿Cuándo darte de alta como autónomo?
Señales claras de que es el momento:
- Ya tienes clientes dispuestos a pagarte (aunque sea un primer proyecto).
- Vas a facturar de forma continuada o tienes previsión real de hacerlo.
- Tu actividad requiere operar con profesionalidad: contratos, facturas y garantías.
Antes de facturar en España debes estar dado de alta en Hacienda y Seguridad Social.
Guía rápida para tu primer alta
- Define actividad (IAE) y modelo de negocio. Qué vendes, a quién y cómo (servicios, packs, mantenimiento, formación).
- Alta en Hacienda (modelo 036/037). Indica IAE, régimen de IVA/IRPF y domicilio fiscal; prepara tu sistema de facturación.
- Alta en Seguridad Social (RETA). Ajusta fecha de inicio, valora bonificaciones y elige base según ingresos previstos.
- Cuenta y herramientas. Cuenta separada + software de facturación, gestión de gastos, firma digital y un CRM sencillo.
- Obligaciones periódicas. IVA (si aplica), pagos fraccionados de IRPF y libros registro de facturas emitidas/recibidas.
Nota: Las normas y bonificaciones cambian. Contrasta con fuentes oficiales o tu asesoría.
Errores comunes del nuevo autónomo (y cómo evitarlos)
- No calcular bien el precio hora real. Incluye tiempo no facturable y costes fijos; define tarifas sostenibles.
- Facturar sin alta o con datos incompletos. Revisa razón social, NIF, actividad, numeración, impuestos y forma de pago.
- Confundir caja con beneficio. Separa porcentajes para impuestos, cuotas y ahorro.
- Decir sí a todo. Especialízate para atraer clientes adecuados que pagan mejor y generan menos fricción.
- No firmar acuerdos. Incluso un documento sencillo evita malentendidos y retrabajos.
Cómo conseguir tus primeros clientes
- Propuesta de valor en una frase. “Ayudo a [nicho] a conseguir [resultado] en [tiempo] con [método]”.
- Portafolio mínimo creíble (PMC). 3–4 casos o demos; si no tienes, crea proyectos propios o pilotos con permiso para mostrar resultados.
- Canales de captación. LinkedIn, web con CTA claro, directorios de tu sector y comunidades.
- Ofertas de entrada sin devaluarte. Packs cerrados, auditoría rápida o “primer sprint” con entregable en 2–4 semanas.
Finanzas y precios: reglas sencillas
- Precio mínimo sostenible = (Costes fijos + sueldo objetivo + impuestos estimados) / horas facturables reales.
- Cobra por valor, no solo por horas. Paquetes, resultados y SLA mejoran márgenes.
- Factura pronto y con anticipo en proyectos largos (30–50% al inicio).
- Reserva de impuestos apartando un porcentaje de cada cobro.
Checklist de los 30–60 primeros días
FAQ rápida
¿Puedo empezar sin darme de alta?
Para facturar legalmente, no. Debes darte de alta previamente en Hacienda y Seguridad Social.
¿Necesito gestoría?
No es obligatorio, pero al principio ahorra tiempo y errores. Con pocos documentos, un buen software y formación básica pueden bastar.
¿Cómo pongo precio?
Calcula costes, horas reales facturables y el valor que aportas. Ofrece paquetes con alcance definido y revisiones limitadas.
¿Me conviene una sociedad en lugar de autónomo?
Depende de ingresos, riesgos y escalabilidad. Como regla general, empieza como autónomo y reevalúa cuando tu facturación y estructura lo justifiquen.